Las encuestas lo colocaban arriba en el nivel de aceptación ciudadana. Algunos lo señalaban como el perredista idóneo para contender por la jefatura de gobierno del Distrito Federal en 2012. Incluso los priistas de la capital coqueteaban con la idea de apoyar su candidatura. Sin embargo, Miguel Ángel Mancera Espinosa se tropezó.